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jueves, 12 de mayo de 2011

La envidia es Mujer

Es fija: cuando una se arregla, lo hace para otras mujeres. Ponerte el zapato caro, el vestido de moda y la sombra con la última paleta del mercado no es para impactar a los hombres, sino para que otras mujeres te miren, admiren y envidien. Un tipo no se da cuenta si te maquillaste o no, no le interesa. Solo otro miembro de tu especie apreciaría que combinaste perfectamente el labial con el esmalte de uñas, que tu cartera es de la misma tonalidad que tus zapatos, cinturón y cualquier otro accesorio o que el rodete que te hiciste está perfectamente sostenido por invisibles. Sin entrar en generalizaciones, los hombres prefieren que nos desvistamos, con lo cual su única preocupación en lo que compete a tu atuendo es cuánto pueden tardar en quitártelo.
Gastamos cientos, miles de pesos en estética: el spa para estar renovada, la crema para las arruguitas, siempre puesto el cubreojeras, que nunca falte la base para las imperfecciones, la faja para simular las curvas en ese vestido infartante (y ese vestido infartante), la pedicura para tener los pies suavecitos, el gym para que la bikini te calce naturalmente... Si bien los hombres se benefician de nuestro acicalamiento, lo cierto es que lo hacemos para que las otras yeguas no tengan nada que criticarnos y podamos ser las que hagan voltear todas las cabezas (femeninas, claro) al entrar a un salón. O al revés, para que se pongan verdes de la envidia, ¡y que su base no cubra la ira que guardan bajo las capas de maquillaje! Por eso yo voto por la belleza natural, nada de maquillaje, afuera lo que cubre, saquemos a relucir nuestra bonitez natural. Y que las malas lenguas que nos rodean sufran aún más, porque no tenemos que invertir horas en estar espléndidas, solo alcanza con una buena noche de sueño reparador ;)

viernes, 28 de enero de 2011

Vanidad

"Nothin' wrong with being just a little bit vain
We need a little pretty 'cause this country's insane
so go ahead and label me whatever you like
But nothing's quite as sexy as a woman is fine
[...]
Populars and glamorous, we love ourselves and no one else"
Lady Gaga - Vanity

Mirando las fotos vacacionales de una amiga, me encontré con que en una ella alardeaba de sus habilidades fotográficas, y como resultado obtuvo un comentario del estilo "no te tenía vanidosa". Ahora, yo me pregunto: ¿reconocer nuestras fortalezas es ser vanidoso? Me molesta muchísimo que cada vez que digo que soy hermosa, soy divertida, soy compañera, soy buena amiga o cualquier otro autoelogio me digan "Y modesta", en un tono que implica que soy todo lo contrario. No tiene nada de malo saberse ALGO, cualquier cualidad, la que sea.
A nuestro caso, esta definición viene perfecta: "La vanidad es la excesiva confianza y creencia de la propia capacidad y atracción muy por encima de otras personas y cosas.". Ahora, si yo digo que soy hermosa, no estoy diciendo "soy más hermosa que", simplemente estoy diciendo lo que yo soy. Hay más gente hermosa en el mundo, eso no anula que yo lo sea, y viceversa.
Entonces, ¡basta de mentiras! ¡A reconocer las cosas que hacemos bien [ojo, ¡las que hacemos mal también!] y a no tener miedo ni vergüenza de hacerlo saber!

sábado, 25 de diciembre de 2010

Si la envidia fuera tiña...

Para leer escuchando esto.


Eso dice siempre mi abuela. Y nunca lo entendí hasta hace poco. Si la envidia fuera tiña, yo ya sería un arcoiris. Últimamente estoy muy envidiosa de muchas cosas, situaciones y personas. Y sé que no es sano [no me vengan con lo de envidia sana, eso no existe], ¡pero no lo puedo evitar! Quizás ese deba ser mi proyecto para el próximo año: trabajar en mi autoconfianza y lograr superar la envidia y la malicia que genera. Lo peor de todo es que haciendo una revisión introspectiva, ¡tengo mucho de lo que envidio! Tengo una relación con un chico que me adora, me respeta y me valora; tengo una familia que me ama, me apoya y está siempre para mi; tengo amigos que me dan todo el afecto y la contención que necesito; tengo salud y trabajo, tengo pasiones. Entonces no sé qué es lo que busco afuera que adentro no tengo. ¿Me faltará ambición? O tal vez fuerza de voluntad. Quizás me sobran fiaca y vagancia. Puede que desee la fuerza, la determinación, el deseo de los que me rodean. Es hora de hacer un buen análisis de lo que me pasa, porque esto así no tiene forma ni sentido, y yo soy fundamentalista de estos ingredientes, así que no pueden faltarme.